L-Carnitina: función metabólica, beneficios y evidencia científica
La L-carnitina es uno de los suplementos más promocionados como “quemador de grasa”. Sin embargo, es importante aclarar que el único “quemador” de grasa real se encuentra dentro de nuestras células: la mitocondria, el orgánulo encargado de transformar ácidos grasos, glucosa y glucógeno en energía utilizable.
Función metabólica de la L-Carnitina
La L-carnitina desempeña un papel esencial en la producción de energía celular. Su función principal es transportar los ácidos grasos de cadena larga al interior de la mitocondria, donde pueden oxidarse para producir energía (beta-oxidación). Sin suficiente carnitina, este proceso se ve limitado, y el metabolismo lipídico no puede funcionar de forma óptima.
El 98% de las reservas de L-carnitina se encuentran en el tejido muscular, con pequeñas cantidades en el hígado, el corazón y la sangre. En los hombres, también se concentra en los espermatozoides, donde cumple funciones importantes para la motilidad espermática.
El cuerpo humano puede sintetizar L-carnitina a partir de los aminoácidos lisina y metionina, en un proceso que requiere vitamina C, vitaminas del grupo B (niacina, B6), y hierro como cofactores. Además, se obtiene de forma exógena a través de la dieta, sobre todo de carnes rojas y pescados.
¿Sirve realmente la L-carnitina para perder grasa?
Aunque el mecanismo celular sugiere que su suplementación podría ayudar a oxidar más grasa, la evidencia es inconsistente. Varios estudios han mostrado que no aumenta significativamente la oxidación lipídica durante el ejercicio en personas jóvenes sanas. Sin embargo, sí parece tener cierto efecto beneficioso en:
- Personas con obesidad.
- Adultos mayores.
- Sujetos con síndrome metabólico o resistencia a la insulina.
En estos perfiles, puede mejorar el metabolismo de los lípidos y facilitar una mayor utilización de grasa como fuente de energía.
Por tanto, no se puede considerar un suplemento efectivo para pérdida de peso generalizada, aunque puede tener un papel coadyuvante en algunos contextos clínicos.
¿Es necesario suplementar?
Depende del contexto:
- En individuos sanos con una dieta omnívora equilibrada, no es necesario suplementar.
- Los veganos, o personas con enfermedades hepáticas, renales o genéticas específicas (como errores congénitos del metabolismo), pueden presentar deficiencias funcionales.
- También se ha descrito un descenso en los niveles de carnitina con la edad, que podría justificar su uso en personas mayores o con sarcopenia.
Cabe destacar que la absorción de carnitina es mayor en alimentos que en suplementos (absorción alimentaria ~54-86% vs suplementos ~14-18%).
Tipos de carnitina y sus aplicaciones
Existen varias formas de carnitina con diferentes funciones fisiológicas:
- L-Carnitina (forma estándar): Presente en alimentos, el cuerpo y la mayoría de los suplementos.
- Acetil-L-Carnitina (ALCAR): Atraviesa la barrera hematoencefálica. Tiene aplicaciones en salud cerebral, deterioro cognitivo leve, enfermedad de Alzheimer y fatiga mental.
- L-Carnitina L-tartrato: De absorción rápida. Utilizada en deportes para reducir el dolor muscular y mejorar la recuperación.
- Propionil-L-Carnitina: Indicada en casos de insuficiencia vascular periférica, presión arterial elevada o disfunción endotelial. Mejora la producción de óxido nítrico.
Beneficios respaldados por la evidencia de la L-Carnitina (más allá de la grasa)
Salud cerebral
- Mejora la función cognitiva leve en personas mayores.
- Beneficios potenciales en enfermedades neurodegenerativas (Alzheimer, Parkinson).
- Uso coadyuvante en casos de depresión resistente (con evidencia emergente en 2024-2025).
Rendimiento deportivo
- Mejora la recuperación muscular post-ejercicio.
- Aumenta la oxigenación muscular y el flujo sanguíneo.
- Disminuye el daño muscular inducido por el entrenamiento.
- Incrementa la producción de glóbulos rojos.
- En deportes de resistencia, puede ayudar a retrasar la fatiga mediante una mejor utilización del sustrato lipídico.
Síndrome metabólico y diabetes tipo 2
- Mejora la sensibilidad a la insulina.
- Disminuye los triglicéridos y mejora el perfil lipídico.
- Reduce el estrés oxidativo.
Otros posibles beneficios
- Incremento en la secreción de hormona de crecimiento tras el ejercicio.
- Aplicaciones cosméticas en la mejora de cicatrices y estrías (uso tópico en combinación con otros activos).
- Interés emergente en tratamientos para infertilidad masculina por su papel en la motilidad espermática.
Conclusión
La L-carnitina no es un “quemagrasas” milagroso, pero sí un compuesto fisiológicamente importante, cuya suplementación puede tener beneficios en contextos específicos: salud cognitiva, recuperación muscular, enfermedades metabólicas y envejecimiento.
Puede ser utilizada en salud hormonal y amenorrea, para saber más, tengo un post muy interesante.
Para la pérdida de grasa corporal en personas jóvenes sanas y activas, su eficacia es limitada, y no sustituye ni una buena alimentación ni un déficit energético.
Referencias
- Galloway, S. D. R., Craig, T. P., & Cleland, S. J. (2022). The effect of oral L-carnitine supplementation on exercise performance and recovery: A systematic review and meta-analysis. Journal of the International Society of Sports Nutrition, 19(1), 45.
- Malaguarnera, M. (2020). Carnitine derivatives: Clinical usefulness. Current Opinion in Gastroenterology, 36(2), 123–129.
- Zhang, Y., Han, P., Wu, N., et al. (2023). Acetyl-L-carnitine in cognitive impairment and Alzheimer’s disease: A systematic review. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 148, 105163.
- Ciaraldi, T. P., et al. (2024). L-carnitine effects on lipid oxidation and insulin sensitivity in obese and T2D patients. Metabolism: Clinical and Experimental, 147, 155320.
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