El cuerpo que buscas no siempre necesita perder más peso
Hay mujeres que siguen intentando adelgazar cuando realmente no necesitan pesar menos. Se miran al espejo, hay una zona que no les termina de gustar y automáticamente piensan que la solución es perder otros dos o tres kilos.
Comen menos, meten más cardio, bajan peso… y aun así siguen sin verse como quieren, o incluso se ven peor. Porque pesar menos y mejorar tu composición corporal son cosas distintas.
Puedes perder peso y verte simplemente más pequeña, pero no necesariamente más proporcionada, más estilizada o con más curvas. Para conseguir eso necesitas trabajar el músculo; necesitas entrenar fuerza.
El músculo cambia la forma del cuerpo
Cuando hablamos de estética parece que todo gira alrededor de perder grasa y, obviamente, si hay un exceso de grasa corporal, reducirlo va a producir un cambio.
Pero llega un momento en el que seguir perdiendo grasa ya no aporta demasiado a nivel visual. Incluso puede ocurrir lo contrario, pierdes pierna, pierdes glúteo, pierdes estructura y acabas pensando que tienes que adelgazar todavía más. Y, después de encadenar dietas agresivas y restricciones severas, muchas veces lo único que consigues es verte cada vez más pequeña, con menos forma e incluso con mucha flacidez. Cuando lo que necesitas es construir.
Un glúteo más desarrollado, una pierna con algo más de masa muscular o incluso un hombro ligeramente más trabajado pueden cambiar muchísimo la silueta sin necesidad de pesar menos. Por eso dos mujeres que pesan exactamente lo mismo pueden tener físicos completamente diferentes.
La báscula, por sí sola, dice bastante poco. Interesa mucho más saber qué estamos perdiendo, qué estamos manteniendo, qué estamos ganando y cómo lo estamos haciendo.
Las mujeres podemos ganar músculo perfectamente
Afortunadamente, cada vez tenemos más estudios realizados específicamente en mujeres.
Isenmann y colaboradores publicaron en 2026 una revisión sistemática y metaanálisis con 126 estudios y más de 4.000 mujeres, donde observaron que el entrenamiento de fuerza mejora tanto la fuerza como la composición corporal, aumentando la masa funcional y reduciendo la masa grasa. Además, estos beneficios aparecieron tanto en mujeres premenopáusicas como posmenopáusicas.
Hagstrom y colaboradores ya habían encontrado anteriormente mejoras claras en fuerza e hipertrofia muscular específicamente en mujeres.
Es decir, la mujer responde perfectamente al entrenamiento de fuerza.
La cuestión no es si podemos ganar músculo, porque sí podemos y sin ningún tipo de problema especial por ser mujeres. La cuestión es qué queremos hacer con él y cómo vamos a utilizarlo para mejorar el físico.
No todas necesitamos desarrollar lo mismo
Aquí está para mí una de las partes más importantes cuando el objetivo es estético. No se trata simplemente de ganar músculo, sino de decidir dónde interesa ganarlo.
A una mujer puede interesarle desarrollar más glúteo, a otra dar más forma a la pierna, otra necesita trabajar algo más el tren superior porque visualmente mejora muchísimo la proporción con la cintura, y otra simplemente necesita mantener determinadas zonas mientras progresamos en otras.
Si los físicos son diferentes, las necesidades también lo son. Entrenar por estética no significa intentar desarrollar todo al máximo. Precisamente significa lo contrario: tener criterio suficiente para saber qué interesa potenciar y qué no.
Mejorar el físico no significa perder tu feminidad
A veces parece que cuando una mujer empieza a entrenar fuerza tiene que elegir entre verse femenina o verse fuerte, y no tiene por qué ser así. Se puede desarrollar masa muscular, mejorar muchísimo la forma corporal y seguir buscando un físico femenino, proporcionado y bonito.
De hecho, cuando el objetivo es estético, para mí tiene todavía más sentido trabajar con criterio. No se trata de desarrollar por desarrollar ni de perseguir cada vez más tamaño, sino de decidir qué zonas interesa mejorar y cuáles no.
Una buena planificación no busca hacer el cuerpo más grande porque sí, sino darle mejor forma respetando la estructura y lo que cada mujer quiere conseguir.
Y aquí entra algo que para mí es súper importante: no todo vale por conseguir un resultado más rápido.
El dopaje puede acelerar determinados cambios físicos, pero también puede traer consecuencias que muchas mujeres precisamente no buscan: alteraciones hormonales, acné, cambios en la voz, caída del cabello, alteraciones del ciclo menstrual o signos muy visibles de virilización.
Por eso mi forma de trabajar siempre parte del mismo sitio: respeto a la fisiología y a la belleza femenina. Mejorar el físico de manera natural, con tiempo, un entrenamiento bien planteado y una alimentación que acompañe.
No busco construir el máximo músculo posible a costa de destrozarte por el camino. Busco construir el músculo que mejora tu físico sin dejar de respetar tu salud, tus proporciones y tu feminidad.
Primum non nocere.
“Pero yo no quiero ponerme grande”
Esta frase la escuchamos constantemente, pero ganar una cantidad importante de masa muscular no ocurre por accidente, rápidamente y de un día para otro.
Hace falta entrenamiento, progresión, suficiente volumen, alimentación adecuada y bastante tiempo. Años, en muchos casos. No te vas a despertar un día de repente demasiado musculada por haber empezado a entrenar fuerza.
Además, una planificación estética busca precisamente que exista proporción. No consiste en desarrollar todo lo posible, sino en desarrollar lo que interesa. Muchas veces una pequeña mejora muscular en determinadas zonas hace que el cuerpo se vea más estilizado, no más grande.
Más ejercicio tampoco significa mejores resultados
Otro error bastante habitual es pensar que, si queremos ganar músculo, simplemente tenemos que entrenar más: más ejercicios, más series, más días; y tampoco funciona así.
El volumen de entrenamiento importa, pero tiene que estar bien distribuido y no hace falta acumular cantidades absurdas de trabajo.
Nunes y colaboradores analizaron en 2024 el efecto de diferentes volúmenes de entrenamiento en mujeres posmenopáusicas y de mayor edad. Los protocolos con mayor volumen produjeron una respuesta superior en hipertrofia frente a volúmenes muy bajos.
Eso no significa que cuanto más hagamos, mejor. De hecho, los volúmenes considerados altos en muchos estudios siguen estando bastante por debajo de lo que algunas personas hacen en el gimnasio.
Que el volumen sea importante significa simplemente que es una variable que tenemos que controlar para que el músculo reciba el estímulo suficiente. Ni quedarse corta ni acumular trabajo porque sí.
Adelgazar no siempre estiliza
Hay un punto en el que seguir adelgazando puede dejar de ser la estrategia adecuada, sobre todo cuando ya existe un porcentaje de grasa razonable y lo que realmente falta es estructura muscular.
He visto muchas veces mujeres intentando bajar todavía más de peso porque quieren verse mejor de una zona concreta y, después de perder varios kilos, esa zona sigue sin tener la forma que buscaban. Porque simplemente faltaba músculo.
Por eso muchas veces el cambio que buscamos no consiste en quitar más, sino en empezar a construir y esta tarea lleva tiempo.
Entrenar para tu físico
Para mí el entrenamiento debería empezar observando a la persona: qué zonas necesitan más desarrollo, cuáles ya están suficientemente desarrolladas, qué queremos mantener, qué queremos mejorar, cómo responde al entrenamiento y cuánto puede recuperar.
Después programamos ejercicios, series, repeticiones, intensidad y progresión.
Porque no existe un entrenamiento que sirva para conseguir un cuerpo bonito en todas las mujeres. No partimos del mismo físico y tampoco buscamos exactamente lo mismo.
Quizá no necesitas adelgazar más
Puede que el cambio que estás buscando no esté en pesar dos kilos menos, sino en desarrollar mejor el físico que ya tienes.
Ganar músculo lleva tiempo, bastante más que perder algunos kilos, pero puede cambiar muchísimo más la forma corporal.
Por eso, antes de preguntarte cuánto quieres pesar, quizá tendría más sentido preguntarte otra cosa: ¿Qué quiero cambiar exactamente de mi cuerpo?
Porque muchas veces no necesitas hacerte más pequeña, necesitas darle forma.
La belleza no se fabrica, se desarrolla.
Referencias
- Hagstrom, A. D., Marshall, P. W. M., Halaki, M., & Hackett, D. A. (2020). The effect of resistance training in women on dynamic strength and muscular hypertrophy: A systematic review with meta-analysis. Sports Medicine, 50(6), 1075–1093.
- Isenmann, E., Geisler, S., Havers, T., Siegert, F., Hemke, F., & Held, S. (2026). It’s never too late: The impact of resistance training on strength and body composition in females across the lifespan—A systematic review and meta-analysis. Journal of Science and Medicine in Sport, 29(10), 1174–1185.
- Nunes, P. R. P., Kassiano, W., Castro-e-Souza, P., Camilo, B. F., Cristina-Souza, G., Vieira-Souza, L. M., Cyrino, E. S., & Carneiro, M. A. S. (2024). Higher volume resistance training enhances whole-body muscle hypertrophy in postmenopausal and older females: A secondary analysis of systematic review and meta-analysis of randomized clinical trials. Archives of Gerontology and Geriatrics, 124, 105474.
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